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Cuidado: Un mensaje no solicitado es SPAM.
Lamentablemente esta práctica es la que más dolores de cabeza ha traído a empleados, directores de las áreas de sistemas, proveedores de servicios de internet y legisladores. Un mensaje publicitario de un desconocido es SPAM sin dar mayores vueltas.
En el caso de México, la única legislación aplicable en esta situación es la Ley Federal de Protección al Consumidor. Artículo 76 bis, fracción VI, que detalla “los proveedores respetarán la decisión de los consumidores en cuanto a la cantidad y calidad de los productos que desea recibir, así como la de no recibir avisos comerciales…”
¿La sanción? Según el artículo 128 de la misma ley, “las infracciones a lo dispuesto por los artículos 8, 10, 12, 60, 63, 65, 74, 76 bis, 80 y 121 serán sancionadas con multa por el equivalente de una y hasta dos mil quinientas veces el salario mínimo general vigente para el Distrito Federal”.
Desde luego para hacer válido este artículo es necesaria nuestra presencia en alguna de las oficinas de la PROFECO y presentar los elementos suficientes para señalar a determinada compañía como emisora de SPAM.
Si usted ya es habitual víctima del Spam, puede seguir estas recomendaciones:
1. Evite proporcionar su dirección de correo electrónico en todo formulario que se encuentre en el camino. Si es necesario para suscribirse a algún servicio, abra una cuenta gratuita en Yahoo! o Hotmail y úsela para ese propósito. Desea algo más sencillo, pruebe en la liga Mailinator (http://www.mailinator.com/) invente una dirección como “
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y el sitio le permitirá recuperar el correo provisional que necesita para registrarse.
2. Trate de ocultar su dirección de correo electrónico en su sitio web. Muchos de los spamers se dedican a visitar páginas y obtener direcciones de correo electrónico con algún software de rastreo o manualmente y se justifican al decir que su correo estaba en un “lugar público”.
3. Trate de activar los filtros de su programa de correo para bloquear aquellos mensajes molestos. También pruebe instalando un software anti spam en su maquina. En la liga http://directory.google.com/Top/Computers/Software/ Internet/Clients/Mail/Windows/Tools/Anti_Spam/?tc=1, puede encontrar varias alternativas de acuerdo a sus necesidades.
4. Reporte los envíos masivos con su proveedor de servicios de correo electrónico y pregunte si cuentan con alguna aplicación anti-spam en el servidor.
5. Evite abrir o responder los correos solicitando su baja. Este hecho solo confirmará al spamer la existencia de su correo.
6. Si la carga de correos es intensa, trate de identificar la fuente. Revise nuestro artículo “Identificando al enemigo” para saber como. Una vez conocido el servidor utilizado para estos propósitos, denúncielo ante el administrador del servicio.
7. Si es una empresa dentro del territorio nacional, intente abrir una denuncia en PROFECO.
Fuente: http://www.alambre.info/2004/01/12/las-justificaciones-del-spam/
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